Hernia de disco o contractura: cómo diferenciarlos
El dolor de espalda es tan frecuente que casi todo el mundo lo ha tenido alguna vez. El problema es que «dolor de espalda» puede significar muchas cosas distintas — desde una contractura muscular que se resuelve en días hasta una hernia de disco que comprime un nervio y necesita tratamiento específico.
La confusión entre los dos es muy habitual, y entiendo por qué: los dos duelen, los dos afectan a la espalda, y los dos pueden mejorar con reposo. Pero son cosas distintas y se tratan de forma distinta.
La contractura muscular
Una contractura es una contracción involuntaria y mantenida del músculo. El músculo se tensa, no se relaja bien, y duele. Puede aparecer después de un esfuerzo, de una mala postura mantenida, de estrés, de frío o simplemente de un movimiento brusco.
El dolor de una contractura es muscular — lo notas en la zona del músculo, puedes localizar un punto concreto que duele más al presionar, y suele mejorar con calor, masaje y antiinflamatorios en unos días.
Lo más importante: el dolor de una contractura no baja por la pierna ni por el brazo. Se queda en la espalda o en el cuello.
La hernia de disco
Un disco intervertebral es como un amortiguador entre dos vértebras — tiene un núcleo gelatinoso rodeado de un anillo fibroso. Cuando ese anillo se desgarra, el núcleo puede salir y comprimir los nervios que pasan cerca. Eso es una hernia.
El dolor de una hernia tiene características distintas:
- Irradia — baja por la pierna (si es lumbar) o por el brazo (si es cervical). Ese dolor que va desde la espalda hasta el pie siguiendo una trayectoria clara se llama ciática y es la firma de una hernia lumbar.
- Puede acompañarse de hormigueos o entumecimiento en la zona donde irradia
- Puede causar debilidad muscular — el pie no responde, se cae, cuesta subir escaleras
- Empeora con ciertos movimientos — inclinarse hacia delante, toser, estornudar pueden intensificarlo
- Suele ser más intenso que una contractura y más difícil de controlar con analgésicos comunes
La tabla de diferencias más sencilla
Contractura: dolor localizado en la espalda o cuello · no irradia · mejora con calor y masaje · dura días · sin hormigueos
Hernia de disco: dolor que baja por el brazo o la pierna · hormigueos o entumecimiento · puede causar debilidad · más difícil de controlar · puede durar semanas o meses
¿Y el lumbago? ¿Y la ciática?
El lumbago es dolor lumbar agudo — puede ser por contractura, por una hernia, por artrosis o por otras causas. Es un síntoma, no un diagnóstico. La ciática es el dolor que baja por la pierna siguiendo el recorrido del nervio ciático — casi siempre es señal de que hay una hernia comprimiendo ese nervio.
¿Cuándo debo preocuparme?
Con una contractura, normalmente no hay que preocuparse — reposo, calor y tiempo suelen ser suficientes. Pero hay señales que indican que deberías consultar con un especialista:
- El dolor dura más de 2-3 semanas sin mejorar
- Tienes dolor que baja por la pierna o el brazo
- Notas hormigueos, entumecimiento o debilidad
- El dolor es muy intenso y no responde a analgésicos comunes
- Tienes problemas para controlar la vejiga o el intestino
Ese último punto — problemas con la vejiga o el intestino — es una señal de alarma que requiere atención urgente.
¿Necesito hacerme una resonancia?
No siempre. Si el dolor lleva poco tiempo, es moderado y no tiene señales de alarma, no hay por qué hacerse pruebas de imagen de inmediato. Muchas hernias se resuelven sin necesidad de diagnóstico por imagen.
Pero si el dolor persiste más de 4-6 semanas, si irradia, si hay debilidad o si no mejora con tratamiento, entonces sí tiene sentido hacer una resonancia. Es la prueba que permite ver el disco, el nervio y si hay compresión.
Lo que te diría en consulta
No te autodiagnostiques. El dolor de espalda tiene muchas causas y la misma resonancia puede interpretarse de formas muy distintas según el especialista. Lo que importa no es solo lo que aparece en la imagen — importa lo que tú sientes, cómo te limita y qué has probado ya.
Si llevas semanas con dolor que no mejora, que baja por la pierna o que te está quitando calidad de vida, merece la pena que alguien lo valore con calma.
— Dra. Vera Espino García
Neurocirujana · Instituto de Neurocirugía Avanzada
Hospital Recoletas Campo Grande · Valladolid
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