Cifoplastia en Valladolid · Fractura Vertebral · Dra. Vera Espino García
Cifoplastia fractura vertebral — Dra. Vera Espino García Valladolid
Instituto de Neurocirugía Avanzada · Valladolid

Cifoplastia
vertebral

Tratamiento de fractura vertebral · Sin cirugía abierta · Alta el mismo día

Una vértebra fracturada duele. Y duele de una manera que quien no lo ha vivido no puede imaginar: ese dolor que se clava en la espalda con cada respiración, con cada movimiento, con cada intento de dormir. La cifoplastia resuelve ese dolor en menos de una hora, sin abrir la espalda y con alta al día siguiente.

Alta el mismo día Sin incisión Anestesia local Alivio inmediato Fractura osteoporótica
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Una vértebra rota no espera

«Hay pacientes que llegan a consulta después de meses aguantando un dolor que les impide vestirse solos. Cuando les dices que en 45 minutos y con anestesia local vas a quitarles ese dolor, no se lo creen.»

— Dra. Vera Espino García · Neurocirujano especialista en columna

Las fracturas vertebrales por compresión son mucho más frecuentes de lo que parece. En España, se producen más de 100.000 fracturas vertebrales osteoporóticas al año. La mayoría ocurre en personas mayores de 65 años, aunque no exclusivamente: las metástasis vertebrales o los traumatismos también las provocan en personas más jóvenes.

El hueso de la vértebra, debilitado por la osteoporosis, cede. No siempre por una caída aparatosa: a veces basta con agacharse a recoger algo del suelo, con un esfuerzo al levantarse de la silla o incluso con un estornudo fuerte. La vértebra se aplasta, pierde altura, y el resultado es un dolor intenso, localizado en la zona fracturada, que empeora con el movimiento y que no cede con analgésicos convencionales.

Lo que muchos pacientes —y a veces también sus médicos— no saben es que existe un tratamiento percutáneo, mínimamente invasivo, que resuelve ese dolor de forma casi inmediata: la cifoplastia. No requiere cirugía abierta, no requiere anestesia general en la mayoría de los casos, y el paciente puede irse a casa al día siguiente.

Qué es exactamente la cifoplastia

La cifoplastia es un procedimiento percutáneo que se realiza a través de agujas de pequeño calibre, sin incisión ni corte muscular, guiadas en todo momento con fluoroscopía en tiempo real para una precisión milimétrica. Se desarrolló como evolución de la vertebroplastia para añadir un paso crítico: la restauración de la altura vertebral antes de estabilizar el hueso.

Cómo funciona paso a paso

Una vez posicionado el paciente y aplicada la anestesia local —o una sedación suave si el paciente lo prefiere— se introducen dos agujas de trabajo a través de los pedículos vertebrales, guiadas con control radiológico continuo. A través de esas agujas se introduce un balón especial de alta presión que se infla progresivamente dentro de la vértebra aplastada. Ese balón cumple dos funciones: primero, crea una cavidad; segundo, y esto es lo diferencial respecto a la vertebroplastia, recupera parcialmente la altura perdida del cuerpo vertebral. Una vez conseguida la corrección deseada, el balón se desinfla y retira, y la cavidad se rellena con cemento óseo de alta viscosidad —polimetilmetacrilato, PMMA— que fragua en minutos. El resultado es una vértebra estable, sin movimiento de fragmentos, sin el microtraumatismo continuo que era el origen del dolor.

Por qué alivia el dolor tan rápido

La pregunta que hace casi todo el mundo es: ¿cómo es posible que el dolor desaparezca tan deprisa? La respuesta está en la mecánica del dolor en la fractura vertebral. Cuando una vértebra está fracturada, los fragmentos del hueso se mueven con cada respiración, con cada cambio de posición. Ese movimiento continuo irrita el periostio y las terminaciones nerviosas del entorno, generando un dolor que no cesa porque el estímulo que lo provoca tampoco cesa. Cuando el cemento estabiliza la vértebra y elimina ese movimiento, el estímulo doloroso desaparece. No es analgesia: es resolución del mecanismo que genera el dolor. Por eso muchos pacientes refieren alivio significativo ya en las primeras 24-48 horas, y no es exageración ni efecto placebo.

¿Para quién está indicada la cifoplastia?

No toda fractura vertebral necesita cifoplastia, y no toda fractura es tratable con esta técnica. En la primera consulta, la Dra. Espino revisa la resonancia magnética —imprescindible para valorar la actividad de la fractura— y decide con el paciente si la cifoplastia es la opción más adecuada para su caso concreto.

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Fractura osteoporótica dolorosa

Pacientes con aplastamiento vertebral por osteoporosis que no han respondido al tratamiento conservador —reposo, analgesia, corsé— tras 4 a 6 semanas. Es la indicación más frecuente y la que mejor resultado obtiene. La resonancia debe mostrar edema óseo activo: ese es el indicador de que la fractura es reciente y susceptible de tratamiento.

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Metástasis vertebral o mieloma múltiple

Las metástasis óseas vertebrales —frecuentes en cánceres de mama, pulmón, próstata y riñón— y las lesiones del mieloma múltiple pueden producir aplastamientos vertebrales con dolor severo. La cifoplastia en estos casos no trata el tumor, pero estabiliza la vértebra, alivia el dolor y mejora radicalmente la calidad de vida del paciente durante el tratamiento oncológico.

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Fractura reciente con edema en resonancia

La ventana terapéutica ideal para la cifoplastia es la fractura de menos de 3 meses, con señal de edema en la secuencia STIR de la resonancia magnética. Ese edema indica que la fractura está activa. Las fracturas antiguas, ya consolidadas, tienen menor respuesta al tratamiento porque el mecanismo de dolor ya no es el movimiento de fragmentos sino cambios degenerativos secundarios.

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Paciente con alto riesgo quirúrgico

Muchos de los pacientes con fractura vertebral osteoporótica son personas mayores, con comorbilidades —cardiopatía, diabetes, insuficiencia renal— que elevan el riesgo de una cirugía abierta bajo anestesia general prolongada. La cifoplastia, al realizarse con anestesia local y en 30-45 minutos, es accesible para pacientes que no tolerarían una artrodesis convencional.

Cómo es el día de la intervención

Una de las cosas que más tranquiliza a los pacientes es saber exactamente qué va a pasar. La cifoplastia no tiene misterio: es un procedimiento breve, controlado y con un protocolo muy definido.

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Llegada y preparación

Ingreso el mismo día de la intervención

El paciente llega al hospital en ayunas. No es necesario el ingreso previo. Se realiza una analítica de control, se coloca la vía periférica y el equipo de enfermería explica el procedimiento con detalle. Se habla con el paciente sobre el tipo de anestesia: en la mayoría de los casos, anestesia local con sedación leve es suficiente. Algunos pacientes, especialmente los más ansiosos o los que presentan múltiples niveles a tratar, pueden optar por anestesia general, que también es perfectamente compatible con el procedimiento.

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Posicionamiento y acceso

En decúbito prono, con control radiológico continuo

El paciente se coloca boca abajo —en decúbito prono— sobre la mesa quirúrgica. Esta posición, además de dar el acceso necesario, produce una corrección parcial de la cifosis simplemente por gravedad, lo que facilita la restauración de altura con el balón. Se marca sobre la piel el punto de entrada y se introduce, bajo control fluoroscópico en tiempo real, la aguja de trabajo a través del pedículo vertebral hasta el interior del cuerpo vertebral fracturado. Se repite el proceso en el lado contralateral para trabajar con dos accesos simultáneos.

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El paso diferencial de la cifoplastia

Inflado del balón y restauración de altura

A través de las agujas de trabajo se introducen los balones de alta presión. Se inflan progresivamente, monitorizando la presión en todo momento para evitar superar los límites de seguridad. A medida que el balón se infla, la vértebra fracturada va recuperando altura: en muchos casos se consigue restaurar entre el 40 y el 70% de la altura perdida por el aplastamiento. Esto no solo mejora la biomecánica de la columna, sino que reduce la cifosis local —la joroba característica de las fracturas osteoporóticas múltiples— y tiene un impacto directo en la calidad de vida a largo plazo.

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Relleno y estabilización

Inyección del cemento óseo de alta viscosidad

Una vez conseguida la corrección deseada, el balón se desinfla y extrae, dejando una cavidad dentro de la vértebra. En esa cavidad se inyecta cemento óseo —PMMA— de alta viscosidad. La alta viscosidad es importante: reduce significativamente el riesgo de extravasación del cemento fuera de la vértebra, que es la complicación más frecuente —aunque infrecuente en manos expertas— del procedimiento. El cemento fragua en minutos, devolviendo rigidez y estabilidad al cuerpo vertebral. Se retiran las agujas, se colocan pequeños apósitos y el procedimiento ha terminado.

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Recuperación y alta

Observación y alta a las 24 horas

El paciente pasa a la sala de recuperación durante unas horas para control neurológico y de constantes. En la tarde-noche del mismo día suele poder levantarse con ayuda. Al día siguiente, si la evolución es correcta —que lo es en la gran mayoría de los casos— se produce el alta hospitalaria. No hay puntos que retirar, no hay herida que curar. Las indicaciones al alta son sencillas: reposo relativo los primeros días, fisioterapia posterior para trabajar la musculatura paravertebral y, si no se está haciendo ya, inicio o ajuste del tratamiento para la osteoporosis para prevenir nuevas fracturas.

Cifoplastia, vertebroplastia y Spine Jack: cuál es la diferencia

Existen varias técnicas percutáneas para el tratamiento de la fractura vertebral. La cifoplastia es la que la Dra. Espino utiliza de forma habitual por su combinación de eficacia analgésica y capacidad de restaurar la altura vertebral, pero en determinados casos otras técnicas son más adecuadas.

Técnica alternativa
Vertebroplastia
La técnica original

La vertebroplastia fue la primera técnica percutánea para la fractura vertebral. Consiste en inyectar directamente cemento óseo en el cuerpo vertebral fracturado, sin el paso previo del balón. Es un procedimiento más rápido y técnicamente más sencillo, pero tiene una limitación clara: no restaura la altura de la vértebra aplastada. Estabiliza, sí, y alivia el dolor de manera efectiva, pero la deformidad cifótica no se corrige.

  • Efectiva para el alivio del dolor
  • Procedimiento más rápido (~20-30 min)
  • Indicada en fracturas muy antiguas ya consolidadas
  • No restaura la altura vertebral
  • Mayor riesgo de extravasación por menor viscosidad
Técnica principal · Instituto
Cifoplastia
La elección habitual de la Dra. Espino

La cifoplastia añade el paso del balón, que es lo que la diferencia de la vertebroplastia. Ese balón crea la cavidad y recupera altura antes de inyectar el cemento. El resultado es doble: alivio del dolor y corrección parcial de la deformidad. Además, al inyectar el cemento en una cavidad ya creada —a baja presión— el riesgo de extravasación es menor que en la vertebroplastia convencional.

  • Máxima eficacia analgésica
  • Restauración parcial de la altura vertebral
  • Corrección de la cifosis local
  • Menor riesgo de extravasación
  • Alta en 24 horas · Anestesia local
Técnica avanzada
Spine Jack™
Para máxima restauración de altura

El Spine Jack es un implante metálico expandible que sustituye al balón de la cifoplastia clásica. Se introduce contraído dentro de la vértebra y se expande mediante un mecanismo de tornillo, consiguiendo una restauración de altura mayor y más mantenida que el balón, que tiende a comprimirse ligeramente al retirar la presión. Está indicado en fracturas con gran pérdida de altura o en pacientes más jóvenes donde la corrección de la deformidad es prioritaria.

  • Mayor restauración de altura que la cifoplastia
  • Corrección más estable de la cifosis
  • Indicado en fracturas con gran colapso
  • Técnicamente más complejo
  • Mismo tiempo de recuperación
Dra. Vera Espino García — neurocirujano especialista en columna Valladolid

Dra. Vera Espino García — especialista en fractura vertebral

Hay algo que la Dra. Espino repite con frecuencia en consulta: que ninguna cifoplastia es igual a otra. La vértebra fracturada de una señora de 82 años con osteoporosis severa no se comporta igual que la de un paciente de 60 con una metástasis de cáncer de próstata. Y esa diferencia importa: en el tipo de cemento, en la presión del balón, en la cantidad de cemento inyectada, en el número de accesos.

Más de 20 años de experiencia en neurocirugía de columna, formación en el Hospital Necker de París y cientos de procedimientos percutáneos vertebrales avalan un criterio que no se aprende en los libros: saber cuándo operar, cómo hacerlo y, igual de importante, cuándo no hacerlo.

«Cuando un paciente llega con una fractura vertebral que lleva meses aguantando, lo que quiero es darle su vida de vuelta lo antes posible. La cifoplastia muchas veces lo permite en 24 horas.»

— Dra. Vera Espino García · Neurocirujano especialista en columna · Valladolid
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24h
alta hospitalaria tras el procedimiento
45′
duración media del procedimiento
+80%
de pacientes con alivio significativo del dolor
0
incisiones ni puntos de sutura

Lo que los pacientes siempre preguntan

¿Cuánto tiempo lleva el procedimiento y cuándo me iré a casa?
La cifoplastia suele durar entre 30 y 60 minutos dependiendo del número de vértebras a tratar. Después hay un período de observación de unas horas en recuperación. En la mayoría de los casos, el alta se produce al día siguiente de la intervención. Es decir: ingresa un día y sale al siguiente. Sin herida que curar, sin puntos que retirar.
¿Voy a necesitar anestesia general?
En la mayoría de los casos no. La cifoplastia se realiza habitualmente con anestesia local en la zona de entrada de las agujas más una sedación suave que relaja al paciente y elimina la ansiedad pero no le deja inconsciente. Los pacientes que lo prefieren, o aquellos en los que se van a tratar varios niveles vertebrales en la misma sesión, pueden optar por anestesia general, que también es perfectamente adecuada para este procedimiento.
¿Duele después de la cifoplastia?
Es normal tener algo de molestia en los puntos de entrada de las agujas durante los primeros días. Lo que prácticamente desaparece —en la mayoría de los pacientes— es el dolor profundo, ese dolor de espalda que tenía antes de la operación. Algunos pacientes refieren alivio ya antes de salir del quirófano. Otros lo notan más progresivamente durante las primeras 48 horas. Que haya seguido habiendo dolor antes de la cirugía no garantiza que desaparezca totalmente, pero la tasa de respuesta es muy elevada.
¿Puedo fracturarme otra vértebra después?
La cifoplastia trata la fractura que ya existe, pero no previene nuevas fracturas. De hecho, estabilizar una vértebra puede aumentar ligeramente el riesgo de fractura en los niveles adyacentes porque la rigidez del cemento contrasta con la fragilidad del resto del hueso. Por eso es imprescindible que, tras la cifoplastia, el paciente esté correctamente tratado para la osteoporosis: bisfosfonatos, denosumab, calcio, vitamina D o los tratamientos más modernos como el romosozumab, según lo que indique el reumatólogo o el internista.
¿Cuándo puedo volver a hacer vida normal?
Depende de lo que entienda por vida normal. Caminar, sentarse, subir escaleras: desde el día del alta, con prudencia. Conducir: generalmente a la semana. Actividad física moderada como natación o bicicleta estática: a las 3-4 semanas. Deporte de impacto o cargas pesadas: requiere valoración individual. Lo que sí es importante es hacer fisioterapia en las semanas posteriores para recuperar y fortalecer la musculatura paravertebral, que habrá estado en reposo durante el período de dolor.
Tengo varias vértebras fracturadas. ¿Se pueden tratar todas a la vez?
En muchos casos, sí. Si hay varias fracturas activas —con edema en la resonancia— y el estado general del paciente lo permite, se pueden tratar varios niveles en la misma sesión. La decisión se toma en consulta, valorando el tiempo de procedimiento, el número de niveles y la tolerancia del paciente. En pacientes muy mayores o con compromiso cardiorrespiratorio, a veces es preferible tratar primero el nivel más doloroso y dejar el resto para una segunda sesión.
¿La cifoplastia funciona si la fractura lleva mucho tiempo?
La respuesta depende de lo que muestre la resonancia magnética. Una fractura antigua que ya no tiene edema óseo activo —señal de que ha dejado de estar en fase aguda— tiene menor probabilidad de responder bien a la cifoplastia, porque el dolor ya no viene del movimiento de los fragmentos sino de cambios degenerativos secundarios. Para ese escenario, hay que valorar otras opciones como la rizolisis por radiofrecuencia para el dolor facetario o la artrodesis si hay inestabilidad. La resonancia es imprescindible antes de decidir.

Cifoplastia para fractura vertebral osteoporótica en Valladolid · Dra. Vera Espino García · Neurocirujano especialista en columna

La Dra. Vera Espino García es neurocirujano especialista en columna vertebral en Valladolid, referente en Castilla y León para el tratamiento percutáneo de la fractura vertebral por compresión. Realiza cifoplastia, vertebroplastia y técnicas con implante Spine Jack en el Hospital Recoletas Campo Grande, frente a la estación AVE, accesible desde Madrid en 50 minutos. Si tiene una fractura vertebral osteoporótica, una fractura por metástasis o un aplastamiento vertebral doloroso que no responde al tratamiento médico, solicite primera consulta. También disponible videoconsulta para valorar su caso antes de desplazarse. El diagnóstico requiere resonancia magnética reciente con secuencia STIR para valorar la actividad de la fractura.

Instituto de Neurocirugía Avanzada · Valladolid

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