En los últimos años, cada vez más pacientes toman fármacos como Ozempic, Wegovy, Rybelsus, Saxenda, Victoza, Trulicity o Mounjaro, ya sea para el control de la diabetes tipo 2 o para la pérdida de peso. Son medicamentos eficaces y seguros en su uso habitual, pero tienen una particularidad que muchos pacientes desconocen: pueden aumentar el riesgo de complicaciones graves durante la anestesia general si no se gestionan correctamente antes de una cirugía.

Si tienes programada una intervención con nosotros —ya sea de columna o de patología cerebral— y estás tomando alguno de estos fármacos, es imprescindible que nos lo comuniques en la consulta, incluso si te parece un dato menor o no relacionado con tu operación.

¿Qué son los fármacos GLP-1?

Se conocen como agonistas del receptor de GLP-1 (o, en el caso de Mounjaro, un fármaco dual GLP-1/GIP). En España se comercializan principalmente bajo estos nombres:

  • Semaglutida: Ozempic, Wegovy, Rybelsus (comprimidos)
  • Liraglutida: Saxenda, Victoza
  • Dulaglutida: Trulicity
  • Tirzepatida: Mounjaro

Algunos se administran a diario y otros con una sola inyección semanal. Esta diferencia es importante, como veremos más adelante.

¿Por qué son relevantes de cara a una cirugía?

Estos medicamentos actúan, entre otras cosas, retrasando el vaciado del estómago. Es un efecto buscado para controlar el apetito y la glucemia, pero tiene una consecuencia relevante en el contexto de una anestesia general: aunque el paciente cumpla el ayuno indicado (habitualmente 6-8 horas), puede quedar contenido gástrico residual en el estómago.

Esto incrementa el riesgo de que, durante la inducción anestésica, se produzca una regurgitación y broncoaspiración (paso de contenido del estómago a la vía respiratoria), una complicación potencialmente grave que el equipo de anestesia trabaja activamente para evitar.

Es un riesgo que afecta a cualquier cirugía bajo anestesia general, pero cobra especial importancia en intervenciones de neurocirugía y columna, en las que la duración de la cirugía, la posición del paciente (a menudo boca abajo, en decúbito prono, en cirugía de columna) y la necesidad de un control absoluto de la vía aérea hacen que cualquier margen de seguridad adicional sea especialmente valioso.

¿Qué dicen las guías médicas actuales?

La Sociedad Americana de Anestesiología (ASA) publicó en 2023 una guía de consenso que estableció una primera pauta orientativa:

  • Presentaciones diarias (comprimidos, o inyectables de dosificación diaria): suspender el mismo día de la cirugía.
  • Presentaciones semanales (la mayoría de los inyectables, como Ozempic, Wegovy, Trulicity o Mounjaro): suspender una semana antes de la intervención.

Guías multisocietarias más recientes (2024-2026) han matizado este planteamiento inicial hacia un enfoque individualizado, en el que el anestesista valora, caso por caso, factores como si el paciente presenta síntomas digestivos (náuseas, vómitos, distensión abdominal, sensación de plenitud), si ha habido un cambio reciente de dosis, y el tiempo que lleva en tratamiento (el efecto sobre el vaciado gástrico tiende a atenuarse con el uso prolongado). En algunos casos, si existen síntomas digestivos activos el día de la cirugía, puede ser necesario posponer la intervención, indicar una dieta líquida las 24 horas previas, o adoptar precauciones adicionales durante la inducción anestésica.

Este ajuste debe hacerlo siempre tu equipo médico, nunca el paciente por su cuenta. Si el fármaco lo prescribe un endocrinólogo para el control de la diabetes, además, hay que valorar con él cómo cubrir ese periodo sin el medicamento para evitar una descompensación de la glucemia.

¿Qué tienes que hacer si estás en esta situación?

  1. Dilo en la primera consulta, aunque no te lo pregunten expresamente. Muchos pacientes no mencionan estos fármacos porque los toman “solo para adelgazar” y no los consideran una medicación relevante para el equipo quirúrgico. Lo son.
  2. No suspendas el tratamiento por tu cuenta antes de que te lo indiquemos. El momento exacto para dejarlo depende de si tu presentación es diaria o semanal, y de tu situación clínica.
  3. Si eres diabético/a, coordina con tu endocrinólogo o médico de cabecera cómo controlar la glucemia durante los días sin el fármaco.
  4. Avisa también si tienes síntomas digestivos (náuseas, vómitos, sensación de estómago lleno) en los días previos a la cirugía, aunque ya hayas suspendido la medicación en el plazo indicado.
  5. Confírmalo de nuevo en la valoración preoperatoria con anestesia. Es la última barrera de seguridad antes de entrar en quirófano.

En resumen

Los fármacos GLP-1 (Ozempic, Wegovy, Saxenda, Rybelsus, Victoza, Trulicity, Mounjaro) son seguros y muy utilizados, pero alteran el vaciado gástrico y eso obliga a planificar con más cuidado el ayuno y la anestesia antes de una cirugía. La clave no es dejar de tomarlos por miedo, sino comunicarlo con tiempo para que podamos planificar tu intervención con todas las garantías de seguridad.

Si tienes una cirugía programada y estás en tratamiento con alguno de estos medicamentos, coméntanoslo en tu próxima consulta o llámanos antes para que podamos coordinarlo con el equipo de anestesia con la antelación necesaria.


Este artículo tiene una finalidad informativa y no sustituye la valoración individualizada de tu médico. Las pautas exactas de suspensión deben ser siempre indicadas por tu cirujano, tu anestesista y, en su caso, tu endocrinólogo, en función de tu caso concreto.

Fuentes:

  • American Society of Anesthesiologists (ASA). Consensus-Based Guidance on Preoperative Management of Patients on GLP-1 Receptor Agonists (2023).
  • Actualizaciones multisocietarias sobre manejo perioperatorio de agonistas GLP-1 (2024-2026).

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